Joyas sobre ruedasNovedades

Joyas sobre ruedas de Mancha Real.- Vespa 160 Sprint con sidecar

Algunos recién casados han podido disfrutar de esta bonita Vespa
Algunos recién casados han podido disfrutar de esta bonita Vespa

Comenzamos una nueva sección dentro de Mirando al Pasado titulada “Joyas sobre ruedas de Mancha Real” en la que iremos buscando los vehículos tanto de cuatro ruedas como de dos que sean verdaderas reliquias dignas de ser mostradas, para que todos podamos disfrutar de estas maravillas rodantes que con el paso de los años, están en  perfecto estado, gracias a personas entusiastas, que han dedicado muchas horas a su restauración.

Comenzamos con una preciosa Vespa 160 Sprint con sidecar de mediados de los 60 y propiedad de José Olmo Coronas.

Una restauración muy conseguida
Una restauración muy conseguida

Desde su aparición a mediados de los cincuenta, miles de unidades llenaron las calles de las ciudades. Un sidecar adaptado a la moto la convirtió en un vehículo que servía para el transporte de toda la familia.

En 1952, España estaba en el camino de olvidar ya las secuelas de su guerra civil y necesitaba facilitar el desplazamiento de sus gentes como necesidad para la ampliación de sus industrias. Las marcas españolas de la época (OSSA, Montesa, Lube…) no podían competir con la Vespa. Spartaco G. Boldori Malandri es amigo personal del Sr. Piaggio y representante de Fiat en España. No es el Sr. Boldori uno de los escépticos, sino uno de los entusiastas y propone al Sr. Piaggio el montaje de una fábrica en Madrid. La idea es aceptada sin reservas; pero las ideas necesitan hombres y nombres para convertirse en realidad. Y para que tome cuerpo la propuesta del Sr. Boldori, será decisiva la colaboración de Juan Lladó, consejero delegado entonces del Banco Urquijo. El primer director de MotoVespa será Lelio Pellegrini Quarantotti quien, con un extraordinario grupo de colaboradores entusiastas, logra en pocos meses poner en la calle la primera Vespa de 125 cc. en febrero de 1953.

Las Vespas Españolas se comenzaron a fabricar en una factoría situada en la madrileña calle de Julián Camarillo por la Empresa Moto Vespa S.A, cuyos accionistas mayoritarios eran en un principio, el I.N.I. (Unstituto Nacional de Industria) y del Banco Urquijo, y la marca italiana Piaggio.

Una verdadera joya
Una verdadera joya

Pepe Olmo compró esta Vespa en Madrid en mal estado hace alrededor de dos años, con la intención de restaurarla en sus ratos libres, ya que es un amante y entendido de la mecánica. Revisando los papeles vio que esta unidad estaba autorizada para portar un sidecar, que le quitaron en su día por estar muy deteriorado. Pepe comenzó a buscar un sidecar y aunque en malas condiciones, logró encontrarlo y se puso manos a la obra para dejar la moto como él tenía en mente.

Después de muchas horas dedicadas a su restauración, hoy circula orgulloso con esta preciosa “joya rodante” que usa ocasionalmente para darse un paseo o bien para transportar a algunos recién casados que le pidieron que fuese su vehículo de boda en ese día tan importante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
X
X

Bloqueador de anuncios detectados

Esta web se puede mantener gracias a los anunciantes. Por favor desactiva tu bloqueador de anuncios para ayudarnos.