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Las obras de la A-316 en la variante de Mancha Real vuelven a estar activas

Viaducto que se dejó a medias y cuyas obras se retoman, en la variante de Mancha Real de la A-316. / IDEAL
Viaducto que se dejó a medias y cuyas obras se retoman, en la variante de Mancha Real de la A-316. / IDEAL

Hay quienes dirían que es porque las elecciones están a la vuelta de la esquina. Los más benevolentes pensarán que es una muestra de que los tiempos más negros de la crisis están quedando atrás. Por lo que sea, las obras en dos autovías clave para esta provincia y en la alta velocidad, estarán este verano a pleno rendimiento. Estas últimas, en el tramo Grañena-Jaén, a la altura de Las Infantas. En la A-32, en el tramo Linares-Ibros, que ya está cruzando el Guadalimar. Y en la Autovía del Olivar (A-316), que tiene en estos momentos tres tramos en obras, otros dos que arrancarán «progresivamente» y dos carriles bici que comenzarán a construirse «antes de que acabe el mes de julio».

Tramo por tramo. En la A-316, la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía se ha volcado en uno de los tramos más complicados de esta autovía, y el que menos avanzado estaba cuando se paralizaron los trabajos. Se trata del enlace norte a enlace sur de Puente del Obispo. Aunque las obras de este tramo se adjudicaron en inicio a una UTE, finalmente la empresa Ferrovial se ha hecho cargo al cien por cien de la obra, a la que le resta un 60 por ciento de ejecución y una inversión de 30 millones de euros. Según el delegado de Fomento, Juan Antonio Sáenz, los trabajos en este tramo, concretamente en la estructura que se construye para salvar el río Guadalquivir, «se están haciendo día y noche». La previsión es que en diciembre de 2015 esté terminado.

El otro tramo que vuelve a estar en marcha es el enlace sur de Puente del Obispo a la intersección con la A-6000. A este le restan 9 millones de inversión y el plazo dado para que concluya son 12 meses. Es decir, que estará también en el año 2015.

La semana pasada comenzaron también las obras en la variante norte de Mancha Real. Allí, entre otras cuestiones, habrá que terminar el viaducto que se quedó a medias. Esta parte de la autovía se encuentra ejecutada al 71 por ciento, con lo que quedan diez millones de euros por invertir y 10 meses de trabajo. De nuevo 2015 es la referencia.

Hasta aquí, lo que hay en marcha en estos momentos, pero el delegado habla de otros dos tramos que se «activarán progresivamente», no da fechas concretas, aunque apunta a que «seguramente» será en septiembre. Uno es la duplicación de calzada de la variante de Baeza, a la que solo le faltan 4 millones por ejecutar y diez meses de plazo, con lo que quedaría completa «la conexión con la A-32». Y el otro es el enlace oeste de Baeza con el enlace norte de Puente del Obispo. Este tramo está al 90 por ciento, y el último empujón costaría 3 millones de euros y 6 meses de plazo.

Por otra parte, este mes de julio es la fecha estipulada para que comiencen los carriles bici de Úbeda y el que discurrirá entre Úbeda y Baeza, en término municipal de Baeza. Sáenz explica que la Mesa de Contratación ha valorado ya las ofertas y ha adjudicado la obra de Úbeda por 670.000 euros, y la de Baeza por un millón de euros. Ésta última tiene un plazo de ejecución de 5 meses y la intención es que «esté terminada antes de que finalice este año».

El carril bici de Úbeda seguramente se alargará más tiempo ya que, entre otras cuestiones, según recuerda el delegado, «lleva implícito el arreglo del acceso a Úbeda desde Jódar, que se encuentra en muy mal estado».

Las dos obras se han adjudicado a empresas de Jaén y suponen la creación de 50 empleos durante el tiempo que duren las obras.

Linares-Ibros

Respecto a la A-32, el tramo en el que se trabaja en estos momentos a pleno rendimiento es el más complicado dentro del trazado de la autovía entre Linares y Albacete a su paso por la provincia jienense, tanto que se ha hecho esperar cerca de una década desde que se iniciara la construcción de la autovía, pero la futura conexión entre Linares e Ibros es ya una realidad patente a la altura de la localidad de Estación Linares-Baeza.

Las primeras estructuras del puente que cruzará el Guadalimar se erigen en una de las riberas del río, el inicio de una actuación que ha provocado el retraso continuo de la conexión entre Linares e Ibros a favor de otros tramos de la autovía como Ibros-Úbeda, en activo desde hace cerca de dos años. Como ya explicó en su momento el subdelegado del Gobierno, Juan Lillo, tras la reactivación del tramo entre Linares e Ibros hace un año, «es una de las actuaciones más complejas del proyecto al tener que salvar el río» y, que además, supone una inversión mayor con respecto al resto de los tramos de la futura autovía a Albacete. En concreto, el cauce del río Guadalimar se salva mediante una estructura mixta de 285 metros de longitud y un vano de luz máxima de 100 metros.

Por su parte, el segundo enlace se desarrollará en las cercanías de la Estación Linares-Baeza, enlazando la A-32 y la N-322, y además permitirá una conexión directa con la zona prevista para la ubicación del Puerto Seco de Linares ; mientras que el último enlace conecta la A-32 con la N-322 y la A-6101, de acceso a Ibros.

Las previsiones que se barajan desde el Ministerio de Fomento es poder abrir al tráfico este tramo (y favorecer la circulación por autovía desde Linares hasta Úbeda de forma ininterrumpida) a partir de 2015, a pesar de que en las cuentas del Estado se contemplan partidas muy elevadas para el mismo 2015 y para el año 2016 pues, según señala Subdelegación, la terminación de la obra se va a adelantar, aunque parte de los pagos se realicen después. Concretamente para el tramo Linares-Ibros, a través de la Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre, hay previstos 18,5 millones para 2015 y 17,9 millones para 2016.

La idea es que el año que viene se puedan inaugurar los tramos Linares-Ibros y Úbeda-Torreperogil, de modo que se pueda viajar por autovía entre esta última localidad y Bailén. De esta forma, dos décadas después, la autovía contará con algo más de 50 kilómetros en la provincia, a falta de casi 80 kilómetros hasta alcanzar el límite con la provincia de Albacete. Allí hay otros siete tramos previstos, más de 100 kilómetros, de los que sólo se ha ejecutado uno.

Mientras, se trabaja para que en los próximos Presupuestos Generales del Estado haya consignaciones para los tramos Torreperogil-Villacarrillo y Villacarrillo-Villanueva del Arzobispo.

Alta Velocidad

Respecto a la Alta Velocidad en Jaén, para explicar la situación, hay que remontarse a hace doce años cuando el entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, colocó la primera traviesa de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Madrid-Alcázar de San Juan-Jaén, allá por julio de 2002. Tras todo este tiempo, el proyecto, destinado a mejorar la conexión ferroviaria de la provincia ha avanzado en la mitad de sus tramos, y no mucho. Eso sí, la LAV a Madrid registra ahora actividad.

En junio pasado, el actual Gobierno retomó con fuerza (18,5 millones para 2014) el último tramo, Grañena-Jaén, de 8 kilómetros, iniciado por el anterior, aunque paralizado después. También se trabaja en el tramo Linares-Casas de Torrubia, que se topó con restos arqueológicos, y en anteriores legislaturas se acabó el Linares-Vadollano. Queda por empezar Casas de Torrubia-Grañena.

Sin embargo, el proyecto ha sufrido un cambio sustancial al reducirse de dos vías a solo una, igual que ha ocurrido en los proyectos de Granada y Almería. La Alta Velocidad no es el AVE. Su velocidad máxima es 220 kilómetros por hora.

Fuente: Ideal

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