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Sucedió hace….En este 1º de mayo un homenaje al mundo del trabajo en todos los tiempos

Trozos de historia de nuestro pueblo

Este primero de mayo se celebra el día de los trabajadores. A grandes rasgos, se trata de una festividad que conmemora el movimiento obrero mundial. Desde hace años, se ha utilizado para realizar distintas reivindicaciones de tipo laboral e, incluso, social. Lo hacen, normalmente, las clases obreras.

Nosotros a modo de homenaje a los trabajadores y trabajadoras de todos los tiempos, hemos escogido unas imágenes de otros tiempos de distintos oficios y profesiones en la que eran otras formas de trabajar y que afortunadamente han ido mejorando con los años.

En Muebles Sesa con uno de los muebles que se fabricaban

En España en general y en Mancha Real en particular, el comienzo de los años 60 fue como una nueva etapa en lo económico, ya que se había dejado atrás la depresión de las décadas anteriores, y ayudado por las energías baratas así como los salarios bajos,  contribuyó a que las empresas ya implantadas pudiesen modernizarse, y otras muchas que comenzasen actividades que hasta entonces habían sido prácticamente artesanales. Una de aquellas empresas pionera en Mancha Real en el sector de la madera, fue muebles “Sesa” montada por Serafín Salido, un joven empresario natural de la localidad, pero que había estado en Madrid un tiempo. En la capital de España, Serafín recogió ideas y volvió para crear una fábrica de muebles “en serie”, una forma de trabajar este sector desconocido hasta entonces aquí, ya que los carpinteros eran la mayoría artesanos y trabajaban sobre pedido. Los comienzos de Sesa fueron en una pequeña nave en el interior de la “yesería” que su familia tenía junto a la empresa de la que hemos estado hablando anteriormente. En los primeros años fueron un grupo pequeño de trabajadores los que formaron parte de ella como vemos en la foto que se tomó en febrero de 1965 en la que aparece a la izquierda de la imagen Serafín, responsable de la empresa, y a su lado de pié estaban Bartolomé, Cristóbal, Miguel, Juan y Seba. Agachados aparecen, Manuel que era hermano de Serafín, Miguel y Pedro.

Trabajadores de Manuel Morales en los 60

También en aquella década de los 60  Mancha Real disponía de varias fábricas de aperos agrícolas, como Hnos. Guerrero, Esteban Morales o Manuel Morales entre otras. Esta última empresa si hacemos un poco de historia,  comenzaba con un pequeño taller en la calle Maestra, un poco mas abajo del Salón Parroquial de San Francisco. En el año 1952 se trasladaba a una nave situada frente al parque, donde en la actualidad se ubica el restaurante el Monje, comenzando a trabajar en la empresa un número de operarios que fueron aumentando con el paso de los años. En aquellas fechas eran cuatro socios los dueños del negocio, Manuel Morales, los hermanos Ramón y Joaquín Aparicio que eran los dueños de la nave y el que fuera Alcalde de Mancha Real en los 40, Alfonso Porras. En el año 1966 en esta sociedad partieron y Manuel Morales continuó en solitario en unas naves en la carretera de Pegalajar. Vemos a un grupo de trabajadores en la puerta del taller a mediados de los 60 frente al parque entre los que estaban: a la izquierda de pie, Luis Blanca, Manuel Pérez, hijo del Alcalde de Mancha Real de 1979 a 1983, Antonio Cobo, Alfonso Rosa (JAR) Nicolás, Antonio Otiña, Juan Moya y Juan Otiña. Sentados a la derecha, Francisco Rosa, Cristóbal Blanca, Andrés (el carrero), el “rubio barajas” y el chófer del camión de Vargas Machuca que recogían los paquetes a diario y Alfonso.

En Moralillos después de la merienda

La recolección de aceituna siempre ha sido un alivio económico para muchas familias, que veían como en dos o tres meses podían sacar entre toda la familia lo suficiente para comer el resto del año. Era un trabajo muy duro, sobre todo para las mujeres que en los años que tratamos iban la mayoría de ellas como recogedoras y eso suponía estar agachadas todo el día. En la hora de la merienda siempre había una vez terminada, unos minutos antes de volver al tajo en el que apetecía echar una pequeña cabezada si el tiempo era bueno, pero a los más jóvenes siempre les gustó jugar un rato o dar alguna broma a los demás, con lo que se divertían esa media hora aproximadamente que quedaba de descanso. Vemos en la foto como en el cortijo de Moralillos se tomaba esta imagen divertida en la que estaban los caseros Antonio e Isabel, con su hija María Dolores y con Trini en esos minutos que hemos comentado y junto a la zona donde después cargarían los sacos recogidos por la mañana para llevarlos hasta la fábrica.

En la entrada por Pegalajar en los años 20

La siguiente foto es de una vista de Mancha Real desde lo alto de los terrenos donde en la actualidad se encuentra el barrio de casas adosadas de “Aljumua”, ya que todas estas tierras eran zonas que se utilizaban hace años para sembrar. A partir de finales de junio hasta septiembre había un gran numero de jornaleros por los campos en la campaña de la siega y todas las faenas que venían unidas a ella, como “la trilla”,” el ablentar” o “la recogida del grano”. La foto pertenece a la década de los años 20, en ella se aprecia la entrada por la carretera de Pegalajar, con el “llanete” en primer lugar y la torre antigua de la Iglesia a la derecha. Otra de las torres que se divisaba desde lejos por todo el que llegaba, fue la de la fábrica de aceite que se aprecia al fondo. Los árboles que se ven eran los del “soto de las pilas”.

Paquito el sastre rodeado de sus oficialas en 1950

Los sastres eran una de las profesiones con más trabajo en la mitad del siglo pasado, además teníamos la suerte que en Mancha Real hubiese de los mejores profesionales en este arte de confeccionar ropa a medida. En casi todas las calles había alguna de aquellas “sastrerías” que muchos recordaran el murmullo de las costureras cuando pasabas por la puerta, ya que en muchas de ellas se concentraban decenas de mujeres cosiendo ropa toda ella por encargo. Una de estas sastrerías que más se recuerda por la cantidad de personas que pasaron por ella y por su profesionalidad, fue la de Paquito “el sastre”, situada en la calle Sancho, en su vivienda habitual como era lo normal en aquellos tiempos. En la foto que mostramos, se puede ver a Paquito con su esposa, su hijo pequeño Juan de Dios, su hermana Isabel y rodeados de las oficialas que en aquellos primeros años de la década de los 50 estaban aprendiendo de los sabios consejos que siempre les daba. En el centro aparece un joven que era el único chico que había entonces de aprendiz, Francisco Chica, hijo de Juan el cocinero.

1º de mayo de 1979 en el campo de fútbol

Acabamos con una foto de este día tan importante para los trabajadores como es este 1º de Mayo, que cumple 43 años, ya que se tómó en el 1979. En aquél año se habían celebrado las primeras elecciones municipales después de 40 años, el 3 de abril y se vivía un tiempo esperanzador de cambio en todos los sentidos. En Mancha Real para celebrar aquél 1º de mayo, la Central Sindical Comisiones Obreras del municipio, organizó en el campo de fútbol, un festival en el que actuó el cantante ya tristemente desaparecido, Carlos Cano y que llenó las instalaciones de jóvenes y mayores que asistieron a un acto que hasta ahora no se había visto. Según nos contaba uno de los organizadores, por aquella actuación, Carlos Cano cobró noventa mil pesetas y fue todo un éxito. Vemos una foto de una de las mesas donde 4 jóvenes tomaban un refresco, Mari, Choni, Paco y Rafa.

 

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