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Sucedió hace…. La importancia de la familia en todos los tiempos

Estamos pasando por una época muy dura en la que la familia ha tenido una gran importancia para poder pasar estos delicados momentos y en los que dentro de lo malo, se han reforzado muchos de esos lazos tan importantes que puede que en muchas ocasiones se estuvieran perdiendo.  Hemos querido recoger como un pequeño homenaje a todas aquellas familias que lo han pasado mal, algunas imágenes de reuniones familiares, de las que hace tiempo  se hacían por cualquier motivo que propiciase estar juntos unas horas. Quizás esta “nueva normalidad” que nos dicen que vendrá, sea para mejorar esas relaciones familiares que son tan importantes para la vida de todos.

Las celebraciones tanto de bautizos, comuniones o bodas, una parte muy importante lo desempeñaban los familiares, puesto que siempre estaban para ayudar y acompañar. Tenemos en primer lugar una foto tomada el 4 de julio de 1975 donde aparecen en su casa de la calle La Cruz, Antonio Cobo y Loles González con su hija Mari Lola en brazos puesto que era el día de su bautizo. Como es natural estaban sus familiares con ellos acompañándoles, los padres de Antonio, Manuel e Isabel y el otro hijo de estos Jose con su esposa Mari. Junto a Loles estaban sus padres José y Dulce y agachado su hermano Francisco (Tauro).

Lavando lana en el haza fría

Cuando se casaba un familiar cercano en la década de los 60, todos ayudaban en los días previos a la boda como era preparar el  “ajuar que, se organizaba a base de mucho tiempo y trabajo, siendo las futuras novias y su familia las encargadas de preparar las sábanas y colchas que previamente se habían preparado para aprender a coser y bordar en cualquiera de las distintas sastrerías que había repartidas por todo el pueblo. Los colchones eran rellenados con materiales como la lana que se compraba tal y como se le había cortado a las ovejas en la labor del “esquilado”, para que las familias de las futuras novias, hiciesen la labor de “esmotar” esta lana, que no era más que quitar a mano las motas sucias y ahuecarla para que hiciese mas volumen. A esta labor, le seguía la de ir a una acequia cercana, portando la lana en “canastas”, y lavarla a mano, con aquellas “piedras de lavar” de madera. Vemos en la foto tomada a mediados de los 60, a una familia (cucas) en la acequia del “haza fría” lavando para una de ellas que se casaba. En primer término aparece la madre de la novia Antonia, a continuación Catalina, hermana de la anterior, a su lado estaba Anita, cuñada de la novia y al fondo Tomasa, la protagonista. Las niñas son Mari Cano, hija de Catalina y Juani Barranco, amiga de esta.

Familia Sampedro en una boda en los 70

En las bodas, como se suele hacer en la actualidad, en aquellos años 60 y 70 se situaban los novios con sus padres y hermanos en la mesa nupcial, mientras que los familiares allegados se sentaban en las mesas mas cercanas donde se podían oír a menudo la frase “vivan los novios” para ser contestados por todos los invitados con el ¡viva!. Vemos en la década de los 70 en el salón de la familia Fuentes Castro de la calle la Cruz, a los integrantes de la familia Sampedro ubicados todos en una mesa cercana a los novios donde vemos a los camareros preparados para servir los platos.

Foto de familiares y amigos en la boda de José y Filo

A este salón se le conocía con el apodo de los “tinajones” que junto con el de los “panzas” en la calle San Francisco era los recintos que en aquellos años daban banquetes de bodas. En el local de la foto anterior de la calle la Cruz, en el año 1962 celebraban su boda José Díaz (Lodi) con su esposa Filo donde como era costumbre en todos estos acontecimientos, los familiares una vez acabado el banquete y antes de comenzar el baile, quisieron inmortalizar este momento con la foto que vemos a Juan (solano) con su esposa Catalina y varias de sus hijas, a Diego (el galleta) a Isabel con sus hijas y a varias amigas de la familia.

La familia Orihuela en el 1954

No solo la familia estaba junta en estos buenos momentos, en el trabajo también había unión y se ayudaban en aquellos antiguos trabajos que se llevaban a cabo y que hoy en día están en el olvido. La imagen que mostramos corresponde a la familia Orihuela tomada en el año 1954 en la calle La Cruz donde vivían, en la parte  donde comienza a ensanchar. En aquellos tiempos esta familia se dedicaba a coser las “capachetas” que se usaban en los molinos de aceite, y para esto consumían una gran cantidad de cuerda que ellos mismo fabricaban con una pequeña máquina que vemos usando al padre, y que consistía en introducir por dos pequeños agujeros la cuerda recta, que salía por un tercero ya entrelazada, que hacía que le diese más resistencia al coser capachetas, sacos o cualquier otro producto. Esta fabricación era muy rudimentaria, ya que todos hacían un grupo, que se repartía a lo largo de la calle, y cada uno tenía su trabajo, como tensar, cortar o recoger toda la cuerda que iba saliendo de aquella pequeña máquina que usaban manualmente por medio de una manivela. En la foto aparecen el padre de la familia, su hermano Francisco al que siempre le encantaron los animales, alguna de sus hijas, Miguel Sánchez, el hermano de este, Sebastián, y abajo había varios niños entre los que estaban Gabriel o Isabelita Torres.

 

 

 

 

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