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Sucedió hace….Los origenes de la Estación de Servicio “La Planeta”

Su precursor fue Matías Cobo Romero

Esta semana en Mirando al Pasado, hemos querido traer hasta nuestra sección una serie de imágenes de la construcción y puesta en marcha de una de las empresas importantes con las que cuenta Mancha Real, la Estación de Servicio “La Planeta”.

Imagen de la inauguración a finales de los 80

Hemos querido hacer un recorrido por sus orígenes, pasando por las diferentes etapas a lo largo de estos años en los que ha sido, y sigue siendo, una de las grandes empresas de la provincia en la comercialización  de combustibles. Para saber un poco más de este negocio nos pusimos en el año 2012, en contacto con Matías Cobo, que nos proporcionó imágenes y detalles de todo este tiempo que lleva en el mercado.

Bajo el nombre comercial de La Planeta, denominación heredada del paraje donde se ubica la primera estación de servicio adquirida por Matías Cobo Romero hacia finales de los 80, este veterano empresario mancharrealeño puso en marcha diversos negocios a lo largo de los años   vinculándolos en su mayoría al abastecimiento de carburantes y otros servicios relacionados con el mundo del motor o derivados.

A finales de 2012 se inauguró el área de servicio Puerta de Mágina

En un nuevo e ilusionante proyecto, el espíritu emprendedor de Matías Cobo Romero le llevó a embarcarse en la aventura de abrir una nueva zona de servicios junto a la entrada del municipio, justo enfrente del cuartel de la Guardia Civil que se inauguró en diciembre de 2012. Allí se ofrece al conductor todo un abanico de servicios que le permiten desde repostar su vehículo, hasta revisarlo mecánicamente, cambiarle los neumáticos, lavarlo o, mientras realice cualquiera de estas tareas, adquirir algún producto en la tienda de conveniencia de la estación (pan, snacks, refrescos o prensa, entre otros) o tomarse un descanso en el bar/cafetería aledaño. 

 

Modernas instalaciones a la salida de Mancha Real

De tal forma que esta nueva área de servicios, complementada, además, con una zona de recreo contigua y otra comercial de la mano del nuevo centro comercial Maxi Día, ofrece un completo compendio de servicios a todos los mancharrealeños y habitantes de la comarca en una zona cercana y con las comodidades de acceso y estacionamiento ofrecidas por estas nuevas instalaciones.

Pero a este último proyecto antecedieron otros muchos en la vida profesional de este empresario hecho a sí mismo y muy vinculado siempre a Mancha Real, su localidad de nacimiento. Matías Cobo Romero comenzó, ya de niño, a trabajar junto a su padre Juan como conductor de camiones, actividad que continuaría ya en solitario en sus primeros años de emprendedor.

Matías siempre estuvo con camiones en su entorno

La carretera y los camiones siempre tuvieron una vinculación directa, unas veces, e indirecta, otras, con la carrera profesional de Matías. Hacia finales de los 80 apostó por un negocio que modificaría por completo el resto de sus iniciativas profesionales futuras. La adquisción de la gasolinera ubicada en el paraje conocido popularmente como La Planeta, a cuatro kilómetros de la localidad, decantaría por completo su perfil de empresario hacia este tipo de negocios.

Tal decisión también inclinaría la actividad profesional de sus hijos hacia el mundo de las estaciones de servicio y los carburantes. Así, y ya con la incorporación de los ellos al negocio familiar, La Planeta no sólo sería la primera gasolinera de la empresa, sino que su nombre se convertiría en la marca comercial reconocible de esta empresa que ya cuenta con más de 30 años de andadura en su haber.

El reparto de gasoleo a domicilio pronto se llevó a cabo

A los pocos años de adquirir en propiedad La Planeta, la empresa redobló la apuesta por este negocio y mejoró el servicio de repostaje abriendo un nuevo margen frente a la gasolinera matriz del grupo La Planeta. A este nuevo margen se le sumaría también un bar-cafetería que sería explotado en régimen de alquiler. En paralelo a estas actividades, Matías Cobo Romero continuaba con la del transporte por carretera (paquetería y muebles), aunque la misma iba reduciendo su volumen paulatinamente. Pero no tardaría en emprender un nuevo negocio que uniría transporte y carburantes. Así, y con el auge a principios de los 90 de la calefacción de gasóleo, la empresa comenzó su actividad de reparto de combustible a domicilio para calderas. Inicialmente se cubrió el ámbito geográfico más cercano (Mancha Real y su comarca), pero el afán de crecimiento no tardó en ampliar el radio de acción y en diversificar la actividad hacia explotaciones agrícolas y empresas de transporte profesional.

Matías junto a uno de los enormes trailers que repostaban

No obstante, y antes de que la distribuidora de gasóleos se expandiera más allá de la zonas de Jaén, Mancha Real, Úbeda y Baeza, La Planeta adquiriría una segunda estación de servicio en la carretera Nacional IV, a la altura de Zocueca y en las inmediaciones de Bailén. En el punto kilométrico 303,2, en dirección hacia Andújar y Córdoba, se situaba un área de servicio que pasaría a incorporarse al grupo de estaciones. 

La buena marcha de la actividad de distribución de gasóleos planteó en la empresa la necesidad de reducir costes logísticos por la vía del autoabastecimiento de sus propios gasocentros mediante camiones remolque con cisterna. El primero de ellos se utilizaría en Mancha Real y, más adelante, otro se añadiría a la flota de vehículos del gasocentro ubicado en el área de servicio del paraje de La Esperanza Cubana, en la Nacional IV. Ambos camiones, con cisternas capaces de transportar hasta 32.000 litros, también se usarían para el reparto a empresas con flotas de transporte tanto en la zona de Bailén como en la de Mancha Real.

Vista aérea de la Planeta en los 90

Aunque La Planeta crecía como distribuidor de gasóleos, el grupo no descuidó la actividad de las estaciones de servicio. Así, y a finales de los 90, la empresa apostó por adquirir una nueva gasolinera. Se trataba de una estación de ámbito urbano situada en la entrada de la ciudad de Linares. La compra de la misma comportó una inversión inicial de lavado de cara y reactivación, pero, años más tarde, se haría una profunda reforma que vendría a comportar la edificación de una nueva estación sobre los cimientos de la vieja. Se añadió un pequeña cafetería a este área de servicios que, además, mejoró su dotación en maquinaria de lavado automática y de boxes de lavado con agua a presión.

La Planeta comenzó en los años 80

Con el ánimo de ramificar la empresa a través de servicios afines a los ya abordados con las estaciones de servicios, los centros de lavado y la distribución de gasóleos, La Planeta apostó por la creación de un taller de neumáticos en el área de servicio ubicado junto a la autovía Nacional IV. Muy orientado al cambio de neumáticos a camiones y vehículos pesados de uso profesional, el taller   logró añadir servicios y mejorar los ya ofrecidos con la creación de un servicio permanente de asistencia en carretera durante las 24 horas. Además, dicho taller también contaba con un lavadero de camiones que permitía el lavado tanto de camiones con remolque de gran envergadura como de otros vehículos industriales y comerciales de tamaño mediano. Apoyados en la experiencia de este primer taller, La Planeta abrió un nuevo servicio de taller en el nuevo área de servicio Puerta de Mágina que sigue funcionando a la perfección.

Terrenos donde se ubicó el área Puerta de Mágina

En cuanto a la distribución de gasóleos, La Planeta acometería su última gran inversión con la creación de su último centro de distribución en la comarca de Castellar. Allí se construyó una planta  para poder cubrir mejor la demanda de los clientes de esa zona mediante un vehículo dedicado de forma específica a la cobertura de ese área provincial más alejada de los centros situados en Mancha Real o Bailén.

A lo largo de todos estos años, La Planeta, manteniendo su impronta de empresa familiar, ha tratado de ofrecer siempre el mejor servicio a sus clientes en cada uno de sus negocios estableciendo una relación duradera basada en una atención profesional y personalizada para cada uno de ellos.

Construcción del surtidor de la margen derecha

Para ello, esta empresa cuenta con uno de sus mayores activos en los profesionales que la componen, un amplio grupo humano que trata de dar lo mejor de sí mismo en su día a día con el ánimo de que La Planeta siga siendo referente en sus diversas actividades comerciales. De tal forma que de aquel pequeño embrión, la estación de servicio originaria de La Planeta adquirida  por Matías Cobo Romero con el respaldo de su familia, se ha evolucionado hacia una empresa multidisciplinar y con una cobertura geográfica provincial pero sin perder de vista la vocación de su eslogan: ‘siempre a su servicio’.

 

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