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Sucedió hace….Un pequeño homenaje a los antiguos trabajadores en este 1º de Mayo

Día importante para los trabajadores este 1 de mayo 2020, una jornada que quedará en el recuerdo por haber estado en confinamiento y no poder hacer las reivindicaciones que otros años se han realizado en la calle. Nosotros desde Mirando al Pasado hemos querido hacer un pequeño homenaje todos aquellos trabajadores y trabajadoras que en la década de los 50, 60 o 70 formaban parte de las empresas locales, en trabajos que ya no se dan o que tuvieron que emigrar a otras zonas de España en busca de una vida mejor.

 
Operarios de Hnos Guerrero en el bocadillo

Mancha Real siempre fue y lo sigue siendo, un pueblo de emprendedores, personas con grandes inquietudes en el mundo empresarial, que hizo a nuestro pueblo ser un referente en muchos de los productos aquí fabricados. Han sido varios los artículos publicados aquí en nuestra sección dedicados a empresas que tuvieron hace unas décadas mucha importancia a nivel nacional, incluso algunas también en el ámbito internacional, con centenares de trabajadores que aportaron mucho para que estas firmas estuviesen en un lugar destacado de la economía española. La primera imagen que mostramos es de una empresa que durante muchos años fue muy conocida y fueron muchos los muchachos que pasaron por ella, nos referimos a «Hermanos Guerrero» que casi todos hemos tenido a alguien trabajando en ella durante el tiempo en el que estuvo activa hasta que a mediados de los 90 poco a poco fue dejando de fabricar. Este negocio comenzó en la calle San Francisco para instalarse después en la Lonja a mediados de los 50, donde fue prosperando y haciendose cada vez mas grande, llegando a ser una de las mas importantes de Andalucía, en facturación y exportación. En la foto se aprecia a Jesús Guerrero padre, con los trabajadores, en la nueva nave   situada junto al cine de verano en la carretera de Jaén. Comenzaron haciendo piezas para los aperos, con aquellos tornos y  taladradoras de correas como los que se aprecian, y lograron ser en pocos años una de las empresas punteras en la fabricación de maquinaria agrícola. Vemos en la siguiente foto tomada a comienzos de los 60, a un grupo de trabajadores en la hora del bocadillo y donde hemos podido reconocer entre otros a Antonio Casas, Luis Casas, Sebastián, Emiliano, Alfonso, Cristóbal o Alfonso «costa».

Plantilla de Manuel Morales en la década de los 50

 La siguiente fotografía fue tomada a mediados de los 50 y pertenece a la empresa de maquinaria agrícola de Manuel Morales, llamada años después Sanz y Morales. Esta fábrica de aperos agrícolas se instaló en esta década en las instalaciones situadas frente al parque donde actualmente se encuentra el restaurante la Abadía del Monje, donde sus trabajadores se tomaron la imagen en el patio que había en la entrada de la nave. En el grupo hemos podido identificar a varios de sus componentes con cierta dificultad, por lo antiguo de la foto y su estado. Comenzando por los que aparecen de pie, a la izquierda de la imagen está Miguel Jiménez «el de la harina»,__, Sebastián «semiol», el dueño Manuel Morales, Juanito «culos», el encargado, Manolin el «albardonero», Pepe Gálvez y Francisco Hervás «el guindo». Agachados, a la izquierda aparece Nicolás de Dios, Cristóbal Morales más conocido por «Manolin, hijo del dueño», «el de la orujera», con la boina muy joven Manolo Pérez (hijo del que fuera Alcalde de Mancha Real Manuel Pérez Casas)» y Juanillo que era de Granada pero su mujer era del pueblo.

Trabajadores de muebles Mucas en el 71

Años más tarde, esta empresa construyó unas nuevas instalaciones propias y marcharon a la carretera de Pegalajar, llegando a estas naves frente al parque, una nueva fábrica a finales de los 60, se trataba de muebles Mucas, una empresa que fabricaba muebles para máquinas de coser y que fueron de las primeras que se dedicaron en Mancha Real a hacerlo en serie. Su dueño era Antonio Jiménez más conocido como «ratón», una persona con gran visión empresarial que contó con más de una treintena de trabajadores en su fábrica. Vemos en la foto tomada en el mismo lugar que la anterior, pero en sentido contrario, a la plantilla de operarios con los que contaba en 1971, estando en el grupo comenzando por la izquierda de pie, Juan, Narciso, Manolo Vico, Miguel, Miguel, Alfonso, Justo Morales, Angel, José, Francisco, Manolo «navarrillo», Antonio, Nicolás, Ballesteros, Manolo «roscos, Juan «el botas», Francisco, Antonio «Jordi», Francisco, Martín, Diego Gutierrez, Antonio, Paco, Juanito, Rafael, Alfonso, Juan, Pedro, Evaristo y Miguel «pilarillo».

Trabajadores de los Leopoldos

Otra empresa de aperos que por aquellos años de comienzos de los 50 comenzó su andadura, fue SLEAR más conocida en el pueblo por los «Leopoldos», dos hermanos Arturo y Leopoldo que comenzaron con otro empresario del sector, Esteban Morales, de ahí el nombre comercial con las iniciales de los tres. A los pocos años Esteban montó su propia empresa y fueron Arturo y Leopoldo los que siguieron con la fabricación de gradas y distinta maquinaria para los agricultores. A comienzos de los 70 se tomó esta foto en la puerta de la nave situada en la carretera de la Lonja, en el lugar donde actualmente se encuentra el tanatorio San Miguel.

Trabajadoras de pastas Maru en los 70
Trabajadoras de pastas Maru en los 70

Seguramente muchos de los más jóvenes de nuestra localidad desconozcan que en Mancha Real hubo una empresa de productos que se salían un poco de los habituales aperos de labranza, los materiales de construcción o en las últimas décadas los muebles; nos referimos a la fábrica de fideos «Maru», un negocio propiedad del empresario local Pedro Ramírez, que estuvo durante bastantes años fabricando pastas en sus instalaciones de la calle Cervantes y que su marca era conocida y vendida en casi todos los establecimientos de la provincia. Las pastas de gran calidad que allí se fabricaban eran distribuidas en unos pequeños saquitos de papel que luego en las tiendas de ultramarinos eran vendidos a granel. En la fábrica el encargado era Sebastián del Moral siendo un grupo de chicas jóvenes las encargadas de la fabricación y que podemos ver en la hora del bocadillo donde se tomaron la instantánea en los años 70. Ellas son Ani, Antoñita, Ana Dolores, Paqui, Ángeles y Cati.

Plantilla de muebles Sesa en los 60
Plantilla de muebles Sesa en los 60

Seguimos con la plantilla de trabajadores de muebles Sesa, una empresa pionera en Mancha Real en la fabricación de muebles en serie, en la que su responsable Serafín Salido que había estado varios años en Madrid, cogió la idea de fabricar de una forma diferente a la que se había estado desarrollando en las pequeñas carpinterías del pueblo de forma artesanal. Las instalaciones las montó en la yesería que sus padres tenían en la carretera de Jaén, más arriba de la nave que hemos podido ver anteriormente de SLEAR, y llegó a contar con trabajadores que luego posteriormente muchos de ellos pasaron a ser empresarios de fábricas de muebles de Mancha Real que tuvieron gran importancia, como Juan y Bartolomé de Jimenez y Guerrero, Cristóbal de Martegu y Dormisur o Juan de muebles Jiménez. Vemos una foto de todos los trabajadores con el dueño Serafín Salido en uno de los descansos del trabajo.

Juan Solano en Bcn en los 50

En la década de los 50, 60 y parte de los 70, numerosas personas tuvieron que dejar su hogar y su familia para ir a zonas en las que pudieran tener un futuro mejor, algunos de ellos estuvieron unos años y después volvieron con unos ahorrillos que les sirvieron para montar un pequeño negocio o simplemente vivir un poco mejor, otros tiraron de sus familias a estos lugares en los que fueron muy bien acogidos y decidieron quedarse y sentar sus raíces allí. Uno de aquellos emigrantes fue Juan Hervás, conocido en el pueblo por «Juan solano», que viendo como sus vecinos partían y el poco trabajo que había en el pueblo, pensó que él podía hacer igual, y cogió el tren y aquella maleta echa de madera y reatada por un cinturón, y se fue a probar suerte a Barcelona. La hospitalidad era primordial en aquellos tiempos, pues el primer destino de Juan fue la casa de su hermano Pedro, con el hándicap de que no era una casa sino una pequeña chabola llamada «barraca» de las muchas que se encontraban por la montaña de Montjuic y con unas dimensiones muy pequeñas para la familia numerosa que allí vivía. Eran años duros pero el lugar de donde venías era peor, pues allí al menos tenías trabajo mejor remunerado, pasando de ganar un sueldo muy bajo en Mancha Real, a recibir unos ingresos multiplicados por 10 en la fábrica de platos en la que se colocó y que trabajaban parte de su familia.

Barracas de Montjuic en los 60

Con el dinero que logró ahorrar en unos años, gracias a los multiempleos que allí tuvo, Juan volvió a su pueblo donde le esperaban su esposa y sus 5 hijos en los comienzos de los 60, donde pudo abrir su propio negocio, un bar y una pequeña tienda de comestibles en la Lonja. En la foto del año 1957, le vemos subido en un camión en la puerta de la fábrica donde trabajó, y le acompañaban a su izquierda su primo Sebastián y el encargado de ellos, y en la parte de abajo estaba su hermano Pedro que sin su ayuda no habría podido aguantar mucho tiempo.

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